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El poder de sentirse importante: La inspiradora historia de Palerma Miranda en La Unión Leticia

A través de sus iniciativas de atención integral, la Asociación UNACEM —con el soporte y compromiso de UNACEM— promueve la salud, el bienestar emocional y la inclusión de los adultos mayores de Tarma, logrando transformar vidas con resultados tangibles en el territorio.

Para la Asociación UNACEM, el bienestar de nuestras comunidades es una prioridad que se construye día a día. Con esta visión, desde hace más de 6 años impulsamos los Miércoles de Bienestar, una iniciativa que busca la atención integral de los adultos mayores  del distrito de la Unión Leticia y del Centro Poblado de Condorcocha. Esta intervención es posible gracias al soporte y compromiso constante de UNACEM, y ha logrado resultados tangibles en la salud física y emocional de más de 120 participantes.

La iniciativa incluye talleres de Tai Chí, las sesiones especializadas de fisioterapia, entre otras actividades que se realizan gracias a la alianza con la Municipalidad Distrital de la Unión Leticia, la Municipalidad del Centro Poblado de Condorcocha, la Universidad Católica Sedes Sapientiae y la Universidad Nacional Autónoma Altoandina de Tarma y Puesto de Salud de La Unión Leticia. Un claro testimonio del impacto positivo de este esfuerzo conjunto es la historia de Palerma Miranda, vecina de la comunidad de La Unión Leticia.

Un espacio de alegría, salud y conexión comunitaria

Palerma Miranda se animó a participar en el proyecto junto a su esposo, Juan Agüero, tras observar los beneficios y el entusiasmo de otros adultos mayores en su localidad. Desde su primer día en los talleres, ambos encontraron un entorno seguro, empático y lleno de energía renovadora.

«Aquí en La Unión Leticia vivo con mi esposo, los dos solitos, y gracias a Dios nos vamos a los viajes del Tai Chí para hacer nuestro ejercicio. Vamos a nuestra terapia y eso nos ayuda en nuestros dolores cuando nos soban (refiriéndose a los masajes de la terapia). También jugamos con las doctoras, vamos y volvemos contentos. Ahí nos reímos, conversamos, andamos alegres, andamos de acuerdo».

La propuesta del proyecto no se limita a la actividad física en el territorio. La comunidad del Tai Chí ha permitido a Palerma y a su esposo construir lazos de amistad profundos y vivir experiencias inolvidables, incluyendo viajes de integración a destinos como el Mantaro, Villa Rica y la selva central, donde incluso han podido reencontrarse con familiares.

Resultados tangibles: Movilidad, alegría y reconocimiento social

Más allá de la recreación y los viajes , los beneficios físicos del programa integral son evidentes y medibles en la rutina diaria de los participantes. Palerma destaca cómo la combinación de los ejercicios tradicionales y el soporte fisioterapéutico han transformado su bienestar:

«Cuando hago mis ejercicios, mi cuerpo de lo que está pensante también se vuelve ágil, me deja de doler también. Cuando vienen los doctores, los jóvenes y las señoritas de la universidad nos hacen jugar, parecemos criaturas estamos jugando con la pelota así. Son bien buenitas las doctoras, yo les sigo cuando dicen para jugar», señala Palerma sonriente.

Adicionalmente, el proyecto fomenta la ciudadanía activa y la visibilidad de los adultos mayores dentro de la dinámica local. Para Palerma, quien cuenta con una larga trayectoria de participación en organizaciones de base como clubes de madres y comités de Vaso de Leche , el formar parte del bloque de Tai Chí en las festividades y desfiles cívicos representa un motivo de orgullo que impacta directamente en su autoestima y sentido de pertenencia:

«A mí me parece bien que, por ser parte del adulto mayor, del Tai Chí, nos invitan a desfilar. Yo siempre estuve en diferentes grupos como club de madres, vaso de leche, y ahora a mi edad me gusta estar en el Tai Chí, porque nos hace sentir bien y que nos consideran aquí».

Este sentimiento de plenitud ha trascendido las fronteras de La Unión Leticia, Tarma. Al ver los registros de las actividades y ejercicios publicados en las plataformas digitales de la Asociación, su familia comparte a la distancia este proceso de transformación : «Una vez me vieron mi sobrina y mi hija en el Facebook, ellas se alegran, dicen qué bonito mamita estás bailando; también le han visto a mi esposo, dicen hay que bueno mi tío está bailando».

La experiencia de Palerma Miranda es el reflejo del poder transformador de las intervenciones sociales con propósito. Desde la Asociación UNACEM, reafirmamos nuestro compromiso de seguir articulando esfuerzos junto a UNACEM y a otros aliados ara asegurar que más adultos mayores de nuestra comunidad vivan una etapa de vida saludable, integrada y plenamente valorada por su entorno.